Buen día, espero que estés muy bien!
En más de dos décadas participando como público de recitales, mi preferencia ha sido mayormente elegir la opción que implica estar de pie y cerca del escenario, en lugar de elegir la comodidad de los asientos numerados. Principalmente en grandes festivales, donde uno pasa involuntariamente a fundirse en una especie de océano humano. En ese momento uno se siente una molécula más en esa masa compacta, donde la posición para ver el espectáculo no responde a decisiones individuales, sino a una corriente colectiva que desplaza silenciosamente a todos sin consultarles. Un fenómeno similar al que se vive en los días de viento en la playa, cuando al ingresar al mar se descubre minutos después que la marea te ha arrastrado varios metros de tu punto original, sin que hayas percibido el movimiento.
En el contexto de un recital, este desplazamiento involuntario no tiene consecuencias graves, ya que ver a los artistas desde treinta grados más a la izquierda no altera la esencia de la experiencia. Sin embargo, pasamos a algo distinto al finalizar el evento. Mientras las luces se encienden, la voluntad unificada que compartía la multitud se fragmenta en distintas intenciones particulares. Vista desde la lejanía, sigue siendo una masa compacta dirigiéndose hacia la salida, por lo que entenderíamos que al igual que hace minutos todos buscaban ver el recital, ahora todos buscan salir. Pero algo cambia al observar con lupa los comportamientos, donde esa misma actitud general de las personas ya no comparte una misma voluntad de fondo. Algunos salen buscando los baños, muchos salen hacia estacionamientos, y otros hacia las paradas del transporte público.
Utilizo esta analogía ya que me sirve para ilustrar un fenómeno financiero algo complejo, donde las próximas cuatro semanas en los mercados se parecen menos al desarrollo armonioso de un recital que al momento de la salida. Y no hablo de inversiones saliendo del mercado, sino de cómo la voluntad colectiva que impulsó al S&P 500 a máximos históricos comienza a fracturarse en estrategias individualizadas. Durante la tendencia alcista, los inversores lograron ganancias similares siguiendo rutas diversas: algunos compraron bancos, otros apostaron por fabricantes de semiconductores, otros se enfocaron en el sector aeroespacial. Como asistentes del concierto, todos disfrutaron del espectáculo aunque sus ángulos de visión fueran distintos.
El detonante de esta transición es el inicio de la temporada de reportes trimestrales. Es el equivalente financiero a las luces encendiéndose tras la canción final. La tendencia general podría continuar, pero ahora cada inversor debe elegir una ruta específica por la cual continuar. Durante el "concierto" alcista, cualquier posición dentro del recinto ofrecía una experiencia satisfactoria, pero ahora, el volver a tu casa de forma eficiente exige decisiones más precisas. Puedo tener la idea de retirarme en taxi, para notar al momento de llegar a la parada que existe una fila de espera tan grande que la mejor opción pasa a ser un ómnibus, un auto de aplicación o incluso irme caminando. En esta etapa, todos continuamos teniendo un mismo objetivo, pero surgen variables que cambian la efectividad de manera más determinante, y el tomar un criterio de inversión más específico y no tan general será lo que determine si acompañamos los movimientos del mercado o si llegaremos a casa a las 4 de la mañana.
En las fases libres de reportes, la diversificación funciona como un contenedor amplio que traslada múltiples activos bajo un mismo impulso colectivo. Pero la publicación de resultados obliga a los capitales a jerarquizar las posturas con mayor detalle. Los grandes fondos institucionales en esta etapa suelen imponer narrativas sectoriales, positivas o negativas, que desacoplan a una familia de activos del destino de una industria entera. Por ejemplo, mientras en abril la subida se alimentaba de contribuciones bancarias, tecnológicas y de consumo, quizá en julio podríamos ver avanzar solo a energía y servicios financieros, dejando atrás a minoristas online y biotecnológicas. Es por esto que no suele ser la mejor idea concentrarse en la diversificación en etapa de reportes, ya que el capital se concentrará más de lo habitual en lugares concretos sin importar la dirección de la tendencia general.
Tomemos como ejemplo a los bancos ya que son las compañías que primero presentan sus reportes. La decisión de los inversores no pasa por comprar Morgan Stanley si el reporte es bueno y vender Goldman Sachs si el reporte es malo. La forma de aproximación que toman es el evaluar el mensaje general del sector financiero para tomar una postura binaria de inversión. Conviene o no conviene comprar bancos, y así con cada rubro. Y este cambio es difícil de detectar si solamente nos concentramos en la tendencia global. Veremos el mercado avanzar, pero con una estructura interna diferente a la de otros momentos, y con una especificidad de rubros más concreta. Cada familia de activos tendrá su postura bastante diferenciada, independientemente de que el SP500 continúe alcanzando nuevos máximos. Algunas familias se irán en taxi y otras caminando. Todas se van pero algunas de forma más eficiente que otras, y con la particularidad de que la forma más eficiente no se puede decidir de antemano.
La semana previa a los reportes confirmó esta transición, con movimientos laterales, volumen contenido, y esa tensa calma que precede a los eventos informativos. Esta parálisis refleja a inversores esperando los resultados como disparador para volver a posicionarse. No sería extraño ver algunas reacciones de volatilidad sorpresiva, pero será fácilmente identificable la procedencia de ese volumen. Esto lleva a que sean días de reacción más que de proyección. Un detalle importante es que si los primeros reportes (financieros, entretenimiento) superan expectativas, pueden generar un efecto de entusiasmo que contaminará positivamente otros sectores. Pero esta práctica de comprar industrias no reportadas basándose en resultados ajenos, es un juego que no veo recomendable ya que magnifica las ganancias en aciertos, pero también las pérdidas en casos negativos debido a la salida de ese dinero extra.
Mi postura de cara a estos días pasará principalmente por ir sumando peso progresivo a los activos confirmados y aprovechándome de las ventanas que ofrecen las diferentes fechas de reportes. Ya que no es lo mismo el posicionarse en acciones de software porque los reportes bancarios salieron bien, lo que implicaría una apuesta, que el posicionarse en una acción menor del sector financiero, la cual no tiene un reporte inmediato y que cuenta con el respaldo de haber confirmado que dicho rubro ya está recibiendo capital. También es importante recordar que la reacción a un resultado de una noticia o reporte no implica que esa intención se traslade a una tendencia futura estable. En esta ocasión estoy comentando solamente el criterio para perfilar el análisis de cara a los reportes, pero existen otras variables que limitan o favorecen la decisión de compra y venta. No solo la estrategia de operativa, sino también el tipo de activo y la liquidez disponible que brinde opciones de ingreso temprano a los inversores institucionales.
Otro aspecto que creo importante respecto a los días de reportes de resultados es la postura crítica frente a la presentación por parte de las compañías. Es algo más complejo de explicar, por lo que me tomaré unos días para pensar como desarrollarlo de forma simple y lo compartiré la semana siguiente. Pero digamos que es una deriva de la teoría de la significación, algo que no proviene de forma directa del campo de las inversiones pero que sí me ha ayudado a ponderar las interpretaciones de la información. Digamos que es importante el no pasar por alto que los reportes son creados por las mismas empresas. Por lo que, al igual que las palabras de un CEO, no buscan informar sino consagrar significados. Es diferente el comprar la acción de Nvidia por creer en su narrativa o su reporte, que comprar el sector de semiconductores entendiendo que esa narrativa afectará a todo el sector. Debemos tener precaución al reaccionar a los reportes entendiendo que prima el contexto por sobre los números. Un ejemplo fue cuando en 2022 el CEO de Nvidia dijo que el sector de videojuegos estaba desacelerando, y esto generó que la acción de AMD cayera más que la de NVDA, Al igual que podemos afirmar que ningún reporte positivo tiene más influencia sobre en los precios de semiconductores que si se desatara una guerra en Taiwán.
Son días para no sentir ansiedad y tomarse el tiempo de estudiar las reacciones de precio. Restar importancia al peso de los índices como el SP500, Nasdaq, y otros, para enfocarse en navegar la tendencia dentro de un menú concreto de activos que definirán las grandes instituciones. Y claro que la vuelta de una postura más específica hacia una mayor diversificación debe darse lo antes posible, pero dependerá del ritmo de sorpresas que veamos en los resultados. Puede que se necesario un mes completo de prudencia e inversiones concretas, o puede que en una semana y media la postura vuelva a ser una compra diversificada para ser arrastrados por la tendencia. En cualquier caso, no ganamos nada intentando adivinar rumbos para el mercado, sino reaccionando a las decisiones que quienes tienen el dinero para generar estos movimientos.
El dólar logró recuperar señales de pequeña fortaleza frente al estancamiento de la bolsa, pero no lo suficiente como para abandonar el umbral de precios mínimos. De cara a los resultados empresariales, el destino de la divisa estadounidense quedará marcado por la suerte de los sectores fuertes y sus números. En caso de sorpresas negativas en los reportes podríamos tener un repunte de la divisa para finalmente romper niveles técnicos alcistas. Pero por el momento, para la apertura de la semana prefiero no posicionarme en una ninguna dirección.
En cuanto al tablero europeo de forex, lo veo muy correlacionado. Los movimientos entre euro, libra, franco, etc. siguen una misma línea pero dentro de los márgenes de retroceso esperados para las tendencias actuales. Esto me da la pauta de que los inversores no piensan por el momento en criterios independientes a nivel europeo, y los impulsos que tendremos en los próximos días seguramente serán derivaciones de las tendencias del dólar.
El peso mexicano es con diferencia uno de los más saludables en estos momentos, principalmente luego de que las amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos fueran contrarrestadas de forma efectiva a nivel político. Cerró la semana en una zona técnica que espero hace días y con impulsos de volumen alcista. Si en los próximos días logra generar nuevos máximos es probable que brinde opción de tomar compras.
La plata emerge como la destacada entre los commodities, ofreciendo una vía de escape potencial para mercados atrapados en rangos laterales. Ante este repunte volátil tan reciente, preferí aguardar hasta la nueva semana para posicionarme. La correlación con otros metales se muestra algo tenue, como suele ocurrir en fases de estancamiento. No es una anomalía extraña, sino algo que es bastante frecuente en estas situaciones.
En cuanto al petróleo, la situación sigue sin cambios. Los movimientos de recuperación alcista son cortos y no amenazan con tendencias sostenidas. El verdadero timón en este mercado sigue en manos de los productores, cuya capacidad para alterar el equilibrio de precios supera a las negociaciones que estamos viendo. Para quienes no lleven mucho tiempo en el ámbito de las inversiones, recomiendo estudiar en este momento las acciones de compañías petroleras, para entender como el vínculo entre el precio de estas y la cotización del petróleo tiene una vinculación algo contraintuitiva respecto a lo que podría ser esperable.
Aunque esta semana no materialicé posiciones en Europa, la convicción compradora permanece firme. Las ventas del viernes, ante pequeños niveles técnicos, resultaron insuficientes para cancelar el impulso alcista semanal. Este ligero retroceso me parece útil pensando en nuevos ingresos aprovechando la caída en el capital circulante en Estados Unidos.Vigilo de cerca a las grandes compañías europeas, listo para actuar en la primera señal compradora.
Si bien la reacción de los precios a final de la semana no fue la mejor, el impulso alcista parece seguir intentando imponerse en la bolsa china. Mi plan es tomar compras en algunos activos como Trip.com, y las compañías de automóviles Li Auto y Nio. Técnicamente tienen potencial y solo necesito ver una opción de entrada, ya que la participación institucional claramente está presente. Otra de las razones por las que me interesa la compra de acciones chinas es debido a que veo las acciones taiwanesas algo vulnerables a los reportes en Estados Unidos, principalmente por su perfil. Por lo que el posicionarme en algunos activos chinos me dará oportunidad de estar protegido frente a sorpresas para el porcentaje asiático de mi portafolio.
En contraposición al mercado general, las criptodivisas tuvieron un cierre de semana muy positivo. Luego de ofrecer situaciones interesantes de compra en Bitcoin en la zona de $111.000 a $112.000 el precio se disparó con compras institucionales que no aparecían hace días. Mi estrategia en criptos no varía respecto a la del resto de activos, por lo que de continuar el alza en la semana buscare sumar compras con objetivos en la zona de $130.000.
Más allá de lo comentado en la parte inicial, lo que planteo como opciones independientes para la semana son acciones con movimientos agresivos y en las cuales exista una distancia no menor a dos semanas para con el siguiente reporte. Un ejemplo de esto son los casos de las cadenas hoteleras Wynn y Hyatt, en las cuales espero compras en los próximos días aprovechando que veo un volumen interesante en niveles técnicos decisivos.
El segundo enfoque será tal cual comenté previamente, la inversión en activos que no formen parte de los de mayor capitalización de los sectores. De esta forma espero poder aprovechar el impulso que exista sobre el flujo de capital que van a generar los reportes. También estaré pendiente de la actividad institucional en cuanto a ventas, ya que en caso de sorpresas en los resultados, me servirá tener casos preparados para sacar provecho de un recorrido bajista.
Dentro de los mercados emergentes, lo más resonante de la semana fue la reacción de Trump anunciando aranceles del 50% a importaciones brasileñas tras la cumbre BRICS en el país. Los activos locales reaccionaron con caídas inmediatas, llevándome a evitar posiciones compradoras. A pesar de eso, los analistas cuestionan la medida, ya que las justificaciones económicas para la medida no están claras, sugiriendo una maniobra que se enfoca más en la política que en lo económico. Creo que la presión bajista puede aminorar si no surgen argumentos sólidos para las medidas, teniendo en cuenta que los antecedentes de anuncios similares no se han concretado, además del hecho de que Estados Unidos no es el principal mercado exportador de Brasil.
Otro de los eventos de la semana fue el dictamen judicial en Estados Unidos, ordenando devolver el 51% de la compañía argentina YPF a fondos de inversión. La reacción inicial fue venta generalizada de activos argentinos, aunque luego se estabilizaron (a excepción de la petrolera). En general, los pánicos suelen corregirse cuando el daño es localizado. Aún así, el Merval sigue anclado en mínimos, por lo que mi postura continúa siendo el mantener distancia.
En Asia, la bolsa de japón tuvo una pausa en la subida agresiva que mantenía, por lo que también decidí darle descanso a mis búsquedas de opciones allí. Mientras que las acciones de Corea del sur continuaron de forma agresiva en una semana compradora y alientan a evaluar ingresos. En los últimos días estuve sumando a mi lista de monitoreo la compañía Posco Holdings, aunque me detuvo la proximidad a niveles técnicos. Si el inicio de semana es favorable no descarto que sea una de las compradas.
Para el corto plazo la decisión pasa en días de noticias por seleccionar bien los instrumentos a operar. La operabilidad del petróleo ha mejorado respecto a semanas anteriores, y los metales tienen movimientos bastante buenos. Las divisas son probablemente lo primero que voy a estudiar al inicio de la semana, a nivel de intradía se están comportando de forma muy vertical cuando encuentran objetivos de mediano plazo. Por lo que en forex el plan es estudiar mucha cantidad de contextos y trabajar con entradas correlacionadas. Mientras que para acciones la idea pasa principalmente por apuntar a operativa en rubros que pasen la fecha de reportes, y de esa forma trabajar principalmente con un contexto de liquidez consolidada en lugar de con un volumen general especulativo.
Semana negativa para los principales fondos de inversión. Así como la compañía de Warren Buffett tuvo la semana pasada una performance destacada, esta semana fue la contraparte con una caída de -5% sobre su cartera principal. Las caídas en estos días de Apple, Bank of America y CocaCola le dieron un duro golpe, ya que son de las acciones donde se encuentra con mayor exposición.
En semanas como esta, donde los precios generales se mantienen en rangos, es donde las carteras de gran capital pagan más cara su postura de escasa movilidad. Y si hay algo que caracteriza a los fondos de Buffett es su eterno estancamiento dentro de ciertos activos. En contraste, una de las principales lecciones que aprendí de inversores como Jim Simons, en cuanto a las ágiles entradas y salidas para navegar mejor estos momentos, y es que la paciencia en ciertos estados del mercado pasa de ser una virtud a convertirse en un riesgo.
Si hubo alguien que opacó el discreto desempeño de Buffett esta semana, fue Bill Ackman. Pero no por sus movimientos en bolsa, sino por una incursión deportiva. El CEO de Pershing Square se convirtió en noticia global al colarse como “invitado especial” en el Challenger de Newport, torneo profesional de tenis donde su nivel distaba mucho del requerido. Las incómodas imágenes muestran a Ackman esforzándose mientras el resto de los competidores rebajaban deliberadamente su potencia. Esto generó críticas de los tenistas profesionales tanto actuales como históricos debido al lugar que podía haber ocupado un verdadero profesional. Si bien no trascendió la existencia de un acuerdo económico con los organizadores, es algo que hemos visto en muchas ocasiones y no es la primera ni la última vez que el dinero comprará el derecho al ridículo.
La semana de mi portafolio personal comenzó más activa en cuanto a las acciones coreanas. La toma de ganancias a final de la semana previa me salvó de resignar muchos beneficios en SK Telecom, ya que el lunes Goldman Sachs se posicionó en ventas. La porción de la posición que mantenía abierta no fue lo que más sumó, pero pude retirarme con una ganancia de 8 veces el riesgo asumido originalmente. Por su parte, Woori Financial tuvo una muy buena semana, lo que me permitió avanzar mi órden stop para asegurar en el peor caso un beneficio de 6.5 a 1 y una ganancia flotante de casi 12 veces el riesgo asumido.
Sume unas 3 acciones más al portafolio, poca actividad que va a tono con los rangos del mercado. Mantengo una exposición con ponderación en lo tecnológico, industrial, y lo financiero. Más allá de las tomas de ganancias, en el mediano y largo plazo espero una mayor actividad la semana próxima con la salida de reportes.
El dato de inflación del martes en Estados Unidos es el dato macroeconómico principal de la semana, a lo que podemos sumar el reporte de ventas minoristas del jueves.
En cuanto a los reportes de días próximos, algunas de las principales compañías:
Lunes: FAST
Martes: JPM - BLK - C - BK - WFC
Miércoles: JNJ - GS - BAC - UAL - MS - ASML - PLD
Jueves: NFLX - IBKR - PEP - GE - ABT - USB
Viernes: AXP - SCHW - MMM - SLB - ALLY
Que tengas una buena semana. ¡Hasta la próxima!