14 a 18 de julio de 2025

Efecto de los reportes

Los inversores se centran en activos tecnológicos y en China

Hola, espero que estés muy bien!

Esta semana tenemos por delante una tormenta de eventos. El importante reporte de empleo en EE.UU. y los resultados corporativos de las compañías más grandes del mercado. Pero hay otro factor que altera el tablero, y es la presión social sobre Trump por su vínculo con los archivos del caso Epstein, que podría llevarlo a lanzar anuncios espectaculares para desviar la atención. Ante este panorama, no me parece buen momento para perseguir noticias al minuto. Ya analicé reportes en las semanas anteriores, así que hoy prefiero tomar otro camino diferente. Las elecciones japonesas serán mi punto de partida para explicar algo más valioso, que implica cómo leer las divisas cuando la política impone el sentido común.

🇯🇵 Yen japonés

La actual caída del yen japonés tiene una explicación que va más allá de las gráficas. Todo empieza dentro de un contexto político, ya que el partido que gobernó Japón durante siete décadas (el partido liberal democrático, PLD) acaba de perder su mayoría en las elecciones de esta semana. Esto no es solo un cambio de gobierno para los inversores, sino que mueve las bases que sustentaban el valor de la divisa. Cuando un país se aparta de lo predecible y se mueve su brújula política, su moneda es la primera en sentir el golpe. En las inversiones sobre divisas, las elecciones funcionan como catalizadores que reconfiguran el tablero de juego, transformando la volatilidad política en señales operativas concretas. El yen japonés ofrece hoy un caso de estudio interesante, e intentaré explicar cual es el sustento que me lleva a plantear estrategias de venta.

Es habitual que cuando los países enfrentan un clima de mayor polarización en su clase política, estos actores enfrentados intenten trasladar esa lucha de poder al electorado, lo que deriva en un mayor malestar social. Para los inversores, estas situaciones son decisivas a la hora de apuntar a un rendimiento en divisas, ya que si parte de la clase política consigue instalar en la sociedad una idea de malestar y cuestionamiento sobre su parte opositora, la gobernabilidad se vuelve más compleja y las herramientas para desplegar políticas estables son menores. Situación que para la divisa de un país es vital a la hora de transmitir confianza a los inversores.

Lo que ocurre en Japón nos enseña una verdad algo incómoda pero que se repite constantemente, y es que una divisa no vale solo por la economía que la respalda. Vale por la capacidad de sus líderes para ponerse de acuerdo y generar una gobernabilidad estable. Hoy, los políticos japoneses están tan ocupados peleando entre ellos e intentando imponer sus dogmas que han olvidado los problemas de la vida real. Esos problemas que afectan de forma más directa a la población y a su bienestar, aunque la propia ciudadanía no los tenga en el foco de atención. La inflación sube, Estados Unidos les impone aranceles desproporcionados afectando directamente el salario, y mientras tanto, discuten sobre políticas migratorias que apenas son un 2% de la población sin relevancia en la economía, ni el trabajo, ni en la seguridad del país. Y lo interesante es que a pesar de su ideología, de estar de acuerdo o no estar de acuerdo, los grandes inversores enfrentan este escenario de la misma forma.

No pretendo valorar como buenas o malas las ideas de los políticos japoneses, sino analizar como influye el sistema de discusión de cada país en las inversiones y los efectos sobre la valoración del yen. Además, las diferencias no son tan amplias entre gobierno y oposición, ya que el gobierno actual pertenece a una orientación conservadora, y la nueva oposición a una orientación conservadora más radical. El partido con el lema de "Japón Primero" comenzó en su rol opositor una hábil imposición de temas en agenda. Su retórica antiinmigración, copiada del manual de Trump de “America Primero”, no apunta a cuestiones fundamentales, pero logró su objetivo de desviar la atención. Ahora, las encuestas muestran que la principal preocupación de los ciudadanos japoneses gira en torno a los extranjeros, mientras la importante crisis que enfrenta el país con los aranceles que golpean al 40% de su economía, sigue creciendo en silencio. Y cuando un país pierde el foco de los temas que lo afectan, los inversores pierden la paciencia.

Aquí entra el juego de leer comportamientos más que precios. Los mercados no juzgan si las ideas de "Japón Primero" son buenas o malas. Juzgan si paralizan o no la toma de decisiones. Y con los datos de las encuestas de la semana, queda claro que cada escándalo, cada acusación entre partidos, es un clavo más en el ataúd del yen. La moneda se hunde porque Japón navega sin un timón ni horizonte firme. Y no solamente hay que tomar la tendencia bajista como señal, sino que el dato que entiendo más importante es la correlación con otras divisas. Donde vemos que la actual debilidad del dólar genera subidas en todas las monedas importantes, a excepción del yen. Es decir, que la divisa japonesa está sumergida para los inversores en una desconfianza mayor incluso que la del dólar estadounidense.

Podría pensarse que si los nuevos partidos radicales llegan al poder las cosas mejorarían, y es probable que así sea. En base a los comportamientos similares que he analizado en otros países, es probable que el yen repunte un poco con el cambio de gobierno, pero usualmente la situación no es sostenible por mucho tiempo. Debería recuperarse si hay un nuevo partido en el poder, pero no porque sus ideas funcionen mejor, sino porque al fin alguien tomaría el volante con respaldo popular. El problema es que ese alivio sería temporal, ya que la nueva oposición comenzaría de inmediato a instalar nuevas cuestiones marginales pero fáciles de incorporar para el ciudadano que acaparen la atención. Además, las promesas radicales chocarán contra la misma realidad de cualquier otro partido, que son las situaciones concretas, como una enorme deuda, una población que envejece sin pausa, y una política de sumisión estratégica para con Estados Unidos que le exige concesiones.

Esto nos lleva al corazón del análisis sobre cómo invertir en tiempos de incertidumbre política. Hay que tener claro que los grandes capitales no tienen ideología, donan a todos los partidos al mismo tiempo y hablan con todos los bandos. Su única lealtad es con la estabilidad. Cuando ven que un gobierno, sea del color que sea, puede tomar decisiones firmes, apuestan por esa moneda. Cuando ven caos, cuestionamiento social elevado, imposición de narrativas ideológicas que se apartan de los temas centrales, se retiran. Hoy en Japón, por múltiples factores, se demuestra que la incertidumbre y el poco poder político es lo que predomina.

Por eso los inversores analíticos están vendiendo el yen desde hace meses. No es una apuesta contra Japón, sino contra la parálisis gubernamental provocada por la discusión pública. Además, esta parálisis política refuerza otro problema, que imposibilita al Banco de Japón subir tasas mientras la Reserva Federal estadounidense las mantiene altas, creando un diferencial que incentiva vender yenes para comprar dólares. Los inversores saben que cada minuto que los políticos pierden en batallas internas es un minuto que no dedican a salvar la economía. Y mientras ese siga siendo el espectáculo, el yen seguirá cayendo. Los repuntes ocasionales, como los que provocan las intervenciones del banco central, son solo matices dentro de la gran tendencia, por lo que prefiero no generar entusiasmo con pequeñas subidas. La situación de fondo no cambia por ahora.

Podríamos definir la idea diciendo que las divisas no mueren por malas políticas, sino por la incapacidad de aplicar cualquier política de manera constante. Japón tiene los recursos, la tecnología y la disciplina. Lo que le falta hoy es algo que no se compra con dinero en ninguna parte del mundo, unos líderes que miren al mismo horizonte en el largo plazo. Hasta que eso ocurra, el yen seguirá siendo la víctima de una guerra donde todos pierden. Y en esas situaciones los inversores somos buenos sicarios.

🏛️ Reserva Federal

Esta semana se presenta una situación particular que no es solo sobre tasas de interés, sino que es un combate por el alma del sistema financiero estadounidense. Mientras la Fed anunciará su decisión el miércoles, Jerome Powell enfrenta un acoso público sin precedentes desde la Casa Blanca. Trump exige recortes con la urgencia de quien mira relojes electorales antes que ciclos económicos. Aquí es donde veo el problema, en si ceder o no ceder a la presión. El consenso de analistas, marca en un 97% el descarte de cualquier movimiento de tasas. Si la Fed se arrodilla ante la presión presidencial, estará dinamitando su propio mito fundacional de independencia como última barrera en contra la del cortoplacismo político.

Creo que el riesgo real no es la tasa en sí, sino el mensaje que enviaría su manipulación. El crear un precedente que muestre al presidente usando Twitter como látigo sobre la política monetaria sería para los inversores un punto de quiebre en la confianza. Los mercados dejarían de ver a la Fed como faro técnico para convertirla en títere de las necesidades del político de turno. Ya lo vivimos en Turquía con Erdogan, cuando los bancos centrales pierden credibilidad, las divisas se convierten en rehenes de la volatilidad emocional. Por eso, a mi entender, esta decisión trasciende números. Es la batalla por preservar el sistema de contrapeso que siempre caracterizó a EE.UU. por sobre otras repúblicas.

La sorpresa que generaría movimientos de precio desmedidos no sería un recorte técnico (improbable con al inflación actual), sino la rendición de Powell. Como escribió Bernanke en su libro: "La autonomía de la Fed no es un privilegio: es el seguro de vida del dólar".

💵 Divisas

El cierre semanal del euro presenta una sólida subida que me gustó bastante. En cambio la libra dejó un sabor a poco cuando tuvo oportunidad de profundizar el entusiasmo alcista sobre niveles técnicos de resistencia y no logró más que una captura de volumen. De todas formas, hay un matiz esperanzador en el contexto bajista del dólar y las noticias de los próximos días. Espero a mitad de semana, luego de pasada la decisión de la Fed para posicionarme en compras en el euro si los nuevos máximos del año se confirman.

El dólar estadounidense confirmó una semana de continuación bajista, donde por el momento no amenaza con recuperaciones creíbles. Las justificaciones técnicas no pudieron contra la apatía general y se mantuvo más cerca de quebrar niveles bajistas que amenazar con una recuperación. Esto lleva a que por simple correlación, mi preferencia frente al resto de las divisas principales sea una visión alcista (excepto el yen por razones ya explicadas). Con la precaución habitual que es prudente mantener frente a la extensión de recorridos, buscando objetivos cortos hasta que el dólar abandone la situación de rango en el mediano plazo.

La situación de la divisa mexicana es otra prometedora, pero la congestión de niveles técnicos actuales no me permite plantear una situación inminente de compras. Debo esperar unos días para tener un escenario más seguro.

🛢️ Materias Primas

Al fin el petróleo nos brinda una situación digna de analizar, donde las acciones relacionadas al sector de energía suben previo a los reportes, mientras el crudo continua estancado en su rango de $85 a $87. Este estancamiento me genera una duda técnica, si este volumen alcista en las acciones implica una salida de otros sectores que se estancaron a final de semana, o si simplemente se trata de confianza en las energéticas. Creo que no hay forma de aclarar esta duda hasta no ver la reacción de los inversores sobre los reportes como los de CVX y XOM a final de la semana.

Por otra parte, tuvimos la noticia de que Chevron (CVX) vuelve a extraer en Venezuela, ya que Washington autorizó el reinicio de las exportaciones. Esto podría sumar 200.000 barriles diarios a refinerías como Valero, la cual es la mayor importadora desde el país sudamericano. Si bien VLO importa más del 40% del crudo venezolano, otras como CVX y XOM acumuladas llegan a más del 90%. Por lo que es esperable que la cotización de las empresas petroleras estadounidenses suba a pesar de que el precio del petróleo se mantenga estable, ya que dicho precio depende en mayor medida de la manipulación de los países Árabes.

La especulación que realicé sobre activos relacionados al oro fundamentado en la actividad de la semana previa quedaron claramente sin efecto. No tomé ninguna posición en metales en la semana y las caídas motivadas por el alto volumen en acciones no dejaron margen a la duda. Como no veo a estos activos retomando una senda alcista en los próximos días, por lo menos de forma contundente, decido no plantear opciones de operativa.

🇪🇺 Europa

El beneficio de Europa se reduce a la debilidad del dólar estadounidense y a las negociaciones sobre los aranceles impuestos por Trump. Creo que es este mercado no tendremos una cristalización de los precios hasta no pasado el plazo límite del viernes 1 de agosto para evaluar la concreción de los impuestos y como le afecten a ciertos rubros europeos. Además, la mayor parte de acciones de gran capitalización de Europa presentan reportes de ganancias próximamente, por lo que la prudencia toma mayor importancia.

🇨🇳 China

Esta semana, China es un caso complejo a nivel técnico, ya que mi estrategia implica basarse en distintas referencias en cada mercado. El Índice Hang Seng claramente ha impulsado hacia nuevos máximos, pero la actividad específica de grandes capitalizaciones chinas presentó una subida mucho más agresiva. Esto implica que el retroceso de precios puede ser mayor y debo tolerarlo. Por esa razón he decidido mantener las acciones chinas de mi portafolio a pesar de estar e territorio neutro. Acorde a mi interpretación de precios, debo concederle el margen de caídas suficiente como para una recuperación alcista próxima.

Esto no solamente implica el aguantar posiciones sin ganancia en China, sino también el esperar a la concreción de tal retroceso para tomar una postura más agresiva de compras en estas acciones. Sin lugar a dudas me interesa aumentar la exposición en activos chinos, pero debo ver primero el impulso que coordine las diferentes visiones que tengo sobre este mercado.

📊 Acciones

Un grupo de hackers desconocido ha aprovechado una falla de seguridad en la plataforma de Microsoft utilizada para compartir y administrar documentos, para atacar a agencias estatales y federales de Estados Unidos, y otros países. Esto provocó una caída a principios de semana en la acción, que luego fue recuperada llegando incluso el viernes a nuevos máximos históricos. En esta acción debo tomar una decisión que no he definido aún, ya que la tengo comprada dentro de mi portafolio con una ganancia flotante de aproximadamente un 13% sobre la cuenta. La decisión es sobre mantener abierta o cerrar la posición previo a la presentación del reporte del miércoles. Estaré publicando mi decisión en la web, pero necesito ver otros resultados previos para tomar una decisión más sólida.

Bank of America (BAC) anuncia un aumento del 8% en sus dividendos y aprueba una nueva recompra de acciones por 40.000 millones de dólares a partir del 1 de agosto. Esto luego de haber presentado un buen reporte de ganancias, a partir del cual el precio ha establecido una nueva tendencia alcista. Mi intención es sumar BAC al portafolio en próximas opciones de entrada, aunque ya he comenzado a sumar otras financieras para aprovechar la tendencia del sector.

Otras de las acciones que tengo en lista de espera para próximas compras son BRIK y UAL, buscando sumar exposición en activos más relacionados al consumo. En estas acciones puedo tener opción de ingreso pronto si suben a principios de semana.

🌎 Emergentes

Como comenté a los asistentes de la transmisión en vivo del lunes, el mercado de Singapur continúa en un agresivo movimiento alcista, en el cual es difícil concretar técnicamente niveles a considerar en las gráficas de precio. Continúa siendo interesante plantear compras, pero lo complicado de definir son los objetivos. Estaré estudiando la definición de objetivos y publicándolos en la web, pero todavía no los tengo claros.

Las bolsas asiáticas como Corea y Japón no me presentan posibilidades compradoras al inicio de la semana, pero en contrapartida la bolsa mexicana sí ofrece una visión compradora en cuanto al volumen ejecutado por las instituciones en ese mercado. Apunto al estudio de las acciones de mayor capitalización de México para sustentar una diversificación.

🪙 Cripto

La pronunciada salida de de grandes capitales de cripto a fina de la semana se afirmó más en las monedas secundarias que en Bitcoin. En la principal criptodivisa el impulso fue mucho más importante, a la vez que se ejecuta sobre niveles técnicos evidentes. No veo al BTC en situación de compras ahora mismo, a pesar de la subida del domingo, pero comenzaré a evaluar posiciones alcistas si el precio genera posibilidades alcanzando nuevamente los $119.000 a partir del lunes.

📈 Trading intradiario

Creo que la exposición en intradía debe afirmar la misma postura que he planteado la semana anterior pero con más precaución. No veo activos que aumenten el riesgo, siempre que los objetivos de la operativa sean reducidos. La decisión sobre dejar correr posiciones de daytrading deben tomarse día por día. La abundancia de reportes no presenta un escenario fácil de navegar, y es muy probable que la tónica de la semana sean ganancias cortas en acciones y posibilidades de recorridos más amplios en divisas.

💰Grandes gestores

En cuanto a cambios en las posiciones de los grandes gestores, no hubieron significativas. Se mantienen en general con los mismos activos de semanas anteriores. Ken Fisher fue de los más destacados alcanzando una ganancia de casi +7% en la semana con su cartera actual, seguido por Cathie Wood y Warren Buffet con beneficios de +6% y +5% respectivamente. En mi revisión no encontré rendimientos negativos en la semana, como suele pasar cuando las subidas son generales en el mercado.

📂 Portafolio

Los cierres de posiciones dejaron un resultado neutro, pero lo destacado fue el aumento de la ganancia parcial flotante en las posiciones abiertas. Con el recorrido alcista de la semana para las acciones compradas he sumado aproximadamente un +7% sobre el capital de la cuenta, confirmando una vez más que julio suele ser uno de los mejores meses de rendimiento, como lo comenté en el resumen de principio de mes.

Lo que puedo destacar como particular en la gestión de la semana fue un error en la salida de ANET. Decidí cerrar la posición frente a un día bajista, a que todavía no había generado ganancias. Comentaré con más detalle el caso mañana en la transmisión en vivo, pero si bien el resultado fue neutro, sin pérdida ni ganancia final, la decisión de salida no fue la correcta. Uno de los criterios que utilizo para las perforaciones de precio sobre niveles técnicos es la de evaluar los antecedentes del propio precio, análisis que no realicé mientras decidí abandonar a mitad de la perforación esperada. El resultado fue el liquidar una posición, que de no haber salido estaría dando actualmente una ganancia de casi +2% más sobre la cuenta. A estar más atento la próxima

📅 Calendario

Noticias es lo que más tenemos esta semana, pero en cuanto a fundamentales se destaca la presentación de la reserva Federal el miércoles y el dato de empleo el viernes. Las presiones de Trump que se intensificaron esta semana para con Powell pidiendo la baja de las tasas, en lo previo, no convence a los analistas que esperan en un 97% que el resultado de la reunión sin cambios. Te dejo el calendario completo en la web: Ver calendario

La tanda de reportes de esta semana es suficientemente amplia e importante como para resumirla aquí, por lo que solamente dejaré algunas de las presentaciones por día y la lista completa la publico en la web: Ver lista de reportes

Lunes: EDP - WM - NUE - CDNS - CLS - BRO

Martes: PYPL - SPOT - UNH - BA - UPS - SBUX - V - EA - MDLZ

Miércoles: MSFT - META - MO - HOOD - EBAY - ETSY - KHC

Jueves: MA - RACE - RBLX - UL - AMZN - AAPL - COIN - ROKU

Viernes: CVX - XOM - MRNA - CL - LIN

Que tengas una buena semana. ¡Hasta la próxima!